miércoles, 7 de marzo de 2012

MES DE LA MUJER

MARIA EVA DUARTE DE PERON 

 Hoy se acepta de modo prácticamente unánime que Evita realmente nació tres años antes, el 7 de mayo de 1919, con el nombre de Eva María Ibarguren. En cuanto al lugar de nacimiento, algunos historiadores han escrito erróneamente que Evita nació en el casco urbano de Los Toldos, pero se trata de un simple error proveniente del hecho de que pocos años después del nacimiento la familia se instaló en el pueblo. Esa casa, en la que se instaló la familia en la calle Francia (actual Eva Perón), es actualmente el Museo Municipal Solar Natal de María Eva Duarte de Perón.
Eva fue hija de Juan Duarte y Juana Ibarguren, anotada como Eva María Ibarguren (partida modificada durante el gobierno de Edelmiro J. Farrell y antes de contraer matrimonio con Juan Perón, modificando su apellido por Duarte y sus dos nombres invertidos en el orden).
El 8 de enero de 1926 falleció su padre en un accidente automovilístico en Chivilcoy. La familia entera viajó a esa ciudad para asistir al velatorio, pero la familia "legítima" le prohibió la entrada en medio de un gran escándalo. Gracias a la mediación de un hermano político del padre, quien era por entonces intendente de Chivilcoy, pudieron acompañar el cortejo hasta el cementerio y asistir al entierro.
Para Evita el hecho tuvo una honda significación emocional vivenciado como una suma de injusticias. Con sólo seis años, Eva había tenido escaso contacto con su padre. Esta secuencia de acontecimientos tiene una gran importancia en el musical de Andrew Lloyd Webber y la película realizada sobre el mismo.
En 1930 Juana, su madre, decidió mudar a la familia a la ciudad de Junín. Evita tenía por entonces 11 años. Allí la familia Duarte comenzó a prosperar sobre la base del trabajo de Juana, y sus hijos Elisa, Blanca y Juan. Erminda ingresó en el Colegio Nacional y Evita en tercer grado, en la escuela № 1 Catalina Larralt de Estrugamou de la que egresaría con su educación primaria completa en 1934, cuando contaba 15 años.

En Junín afloró la vocación artística de Eva. En la escuela, donde tenía grandes dificultades para seguir los programas escolares, se destacaba abiertamente por la pasión que mostraba por la declamación, la actuación y la participación en cuanto espectáculo se organizase en la escuela, en el Colegio Nacional, en el cine del pueblo o en las audiciones radiales.
Allí fue donde participó por primera vez en una obra de teatro, una realización estudiantil llamada Arriba Estudiantes. También actuaría en otra obrita teatral, "Cortocircuito", con el fin de recaudar fondos para una biblioteca escolar. En Junín Eva utilizó por primera vez un micrófono y escuchó su voz saliendo de altoparlantes.
Ya por entonces Eva soñaba con ser actriz y migrar a Buenos Aires.
Eva Duarte era una adolescente cuando llegó a Buenos Aires el 3 de enero de 1935 con quince años. Ella fue parte de un gran proceso migratorio interno que comenzó después de la crisis económica de 1929. Esta gran migración, en la historia argentina, tuvo como protagonistas a los llamados cabecitas negras, un término despectivo y racista utilizado por las clases media y alta de Buenos Aires para referirse a esos migrantes no europeos, diferentes de los que habían caracterizado la inmigración en Argentina hasta ese entonces. La gran migración interna de las décadas de 1930 y 1940 y los llamados cabecitas negras constituyeron la mano de obra que requería el desarrollo industrial en Argentina y fueron la base social del peronismo a partir de 1943.

En 1942 dio el salto definitivo a la estabilidad económica al ser contratada por la Compañía Candilejas, auspiciada por la empresa Jabón Radical, que difundiría todas las mañanas por Radio El Mundo un ciclo de radioteatros. Ese mismo año Eva fue contratada por cinco años para realizar diariamente por la noche, un radioteatro llamado Grandes Mujeres de todos los tiempos, en el que se dramatizaban las vidas de mujeres famosas. Se transmitió por Radio Belgrano y se hizo sumamente popular. Muñoz Azpiri, el libretista, sería quien años después le escribiría sus primeros discursos políticos. Radio Belgrano, por entonces estaba dirigida por Jaime Yankelevich quien tendría un papel fundamental en la creación de la televisión argentina.
En los primeros días de 1944 Eva conoció a Juan Perón. En esa época la Argentina atravesaba un momento crucial de transformaciones económicas, sociales y políticas.
Eva, con 24 años, conoció a Perón, viudo desde 1938, el 22 de enero de 1944 en un acto realizado en el estadio Luna Park por la Secretaría de Trabajo y Previsión con el fin de condecorar a las actrices que más fondos habían recaudado en la colecta de solidaridad con las víctimas del terremoto que asoló la ciudad de San Juan. Las actrices que resultaron primeras fueron Niní Marshall y Libertad Lamarque.[23]
En febrero Perón y Eva ya estaban viviendo juntos en el departamento de esta última, de la calle Posadas.
Eva fue la primera esposa de un candidato presidencial argentino en estar presente durante su campaña electoral y acompañarlo en sus giras. Según Pablo Vázquez, Perón venía proponiendo desde 1943 que había que reconocer el derecho al voto de las mujeres pero en 1945 la Asamblea Nacional de Mujeres presidida por Victoria Ocampo y otros sectores conservadores se opusieron enérgicamente por considerar que era una maniobra electoral y el proyecto finalmente no logró imponerse.

En 1949 Eva Perón buscó incrementar la influencia política de las mujeres fundando el Partido Peronista Femenino (PPF), el 26 de julio en el Teatro Nacional Cervantes de la Ciudad de Buenos Aires. El PPF estaba organizado a partir de unidades básicas femeninas que se abrían en los barrios, pueblos y sindicatos canalizando la militancia directa de las mujeres.
Eva Perón enfermó de un cáncer de cuello uterino. Su primera manifestación sucedió el 9 de enero de 1950 cuando sufrió un desmayo en el acto de fundación del Sindicato de Taxistas.
A comienzos de 1951 vuelve a desmayarse en la Fundación Eva Perón, razón por la cual trasladó su oficina a la residencia presidencial, ubicada en aquel entonces en Austria y Libertador, donde hoy se encuentra la Biblioteca Nacional.
El 18 de julio de 1952 entró en coma por primera vez. Recibió radioterapia en varias ocasiones. Se presume que recibió una lobotomia para paliar el dolor provocado por el avance del cáncer. Murió a la edad de 33 años, el 26 de julio de 1952, a las 20:23 pero al comunicar el fallecimiento el Susecretario de Informaciones Raúl Alejandro Apold cambió la hora por la de 20:25 que consideró más recordable y a partir de entonces y hasta la caída de Perón cuando llegaba la hora indicada en todas las radios se escuchaba que eran “las 20:25, hora en que Eva Perón pasó a la inmortalidad”. Por otra parte, Apold contrató a Edward Cronjagar, camarógrafo de la 20th Century Fox, que había filmado los funerales del mariscal Foch para que hiciera lo mismo con el funeral de Evita y de ese material resultó el documental Y la Argentina detuvo su corazón.

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